Cómo empezar una dieta Consejos importantes

¿Cómo empezar una dieta? Consejos importantes

Decir las cosas es mucho más fácil que hacerlas, y con el tema de las dietas esta no es la excepción a la regla. Asimismo, son recurrentes las interrogantes sobre cómo empezar una dieta, o cuál es la mejor forma de comenzar una dieta.

En resumidas cuentas, no se trata sólo de crear rigurosos planes alimenticios o restringir por completo el consumo de ciertos alimentos. Al contrario, antes de empezar una dieta es necesario preparar la mente y el cuerpo para que todo lo que hagáis sea asimilado correctamente.

Por ello, en esta ocasión os traemos 5 consejos infalibles que podréis implementar al comenzar cualquier dieta. ¡Anímate a seguir leyendo este post para descubrir cuales son!

1. Fija tus metas y acondiciona tu mente

Primeramente, antes de decidir qué dieta quieres intentar, debéis tener en claro ciertos aspectos. Por ejemplo, es adecuado que pienses por qué propósito haréis la dieta, bien sea para bajar unos kilos de más o para mejorar vuestra alimentación.

A partir de allí, podréis fijar otras metas u objetivos, como: cuántos kilos deseas perder, qué tan rápido quieres alcanzar dicha meta, entre otros. Lo importante, es que establezcas objetivos realistas que se acomoden a vuestros requerimientos.

Por otra parte, también es acertado el determinar qué hábitos debes cambiar en tu rutina diaria para aprovechar al máximo la dieta. Recuerda que los hábitos saludables favorecen el rendimiento del cuerpo. 

Una vez tengas un panorama más claro y los objetivos fijos, podréis comenzar a buscar la dieta o el método que os convenga para lograrlo.

2. Aléjate de las dietas extremas

Como os mencionamos arriba, luego de trazar las metas, lo siguiente es conseguir una dieta que satisfaga vuestras necesidades.

Actualmente, existen gran variedad de dietas y planes alimenticios que prometen resultados rápidos. Sin embargo, en la mayoría de los casos estas dietas tienden a ser demasiado restrictivas y pueden ocasionar cambios negativos en vuestro metabolismo.

Por este motivo, es importante descartar todas las dietas que sugieran saltar comidas o restringir por completo cierta clase de alimentos. De igual forma, tampoco vale saltar comidas para compensar el haber comido en exceso con anterioridad.

Asimismo, el factor decisivo aquí es el equilibrio, si tenéis una vida ajetreada, debéis darle a vuestro cuerpo los nutrientes que precisa para trabajar correctamente. Esto también implica el saber jugar con las porciones para comer hasta quedar satisfechos, no empachados.

Igualmente, es bueno optar por dietas que ofrezcan variedad de opciones. De este modo, podréis intercalar o sustituir ciertos alimentos por otros; así tampoco os vais a aburrir de comer siempre lo mismo.

3. Identifica los posibles sabotajes

Un error muy común que cometemos todos es el dejarnos vencer por las tentaciones, en este caso, saboteadores. 

Generalmente, estos obstáculos pueden aparecer por sí solos, sin embargo, también vienen en forma de excusas. Por ello es de gran relevancia el que aprendáis a tomar decisiones y mantener la convicción.

A medida que vayáis descubriendo los saboteadores, sabrás de qué forma controlar los impulsos en función de lograr vuestros objetivos.

4. Comprométete a cambiar

Uno de los mejores consejos sobre cómo empezar una dieta, es estar comprometido enteramente al cambio.

Debéis saber que implementar una dieta es una decisión que se hace a nivel personal. Por ello, para cambiar vuestros hábitos alimenticios, es conveniente que lo hagáis por cuenta propia y no porque alguien os haya persuadido de ello. 

En todo caso, si necesitas implementar una dieta debido a ciertos problemas, lo importante es que sepáis que lo haces por vuestra salud. Después de todo, el objetivo más importante al hacer una dieta es mejorar la calidad de vida.

5. Conoce lo que comes

Por último, pero no por ello menos relevante, debéis conocer más sobre los grupos alimenticios. Esto se hace con la finalidad de saber qué alimentos son más beneficiosos para el cuerpo a lo largo de la dieta que hayáis escogido.

En términos generales, no se trata sólo de controlar el consumo de grasas, sino de crear un plan de comidas equilibrado y saludable. En consecuencia, es bueno optar por dietas que aluden al consumo de proteínas, vegetales y carbohidratos.

De cualquier forma, recuerda que no todas las grasas son malas, hay ciertos alimentos grasos que aportan nutrientes esenciales al cuerpo. Algunos alimentos grasos saludables son: el aguacate, las almendras, el aceite de oliva, entre otros.

Finalmente, si no estáis del todo convencidos de implementar alguna dieta, siempre es buena idea consultar con un nutricionista.

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